La ayuda espiritual

Enfermo 2Queridos hermanos enfermos y ancianos:

Hay cosas que no se curan ni con sicologías ni tampoco con pastillas de la farmacia. La enfermedad no sólo afecta al cuerpo también afecta al espíritu. Hay un aforismo muy antiguo de que “mens sana in corpore sano”: Mente sana en un cuerpo sano, porque cuando el cuerpo está mal, de ordinario el mundo de nuestros sentimientos también se resquebraja. No es fácil sonreír cuando te duele todo. Sigue leyendo La ayuda espiritual

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Brotes en el viejo tronco

BrotesUno siente pena cuando alguien corta un árbol y deja desnudo un trozo del viejo tronco con sus raíces todavía hundidas en la tierra. Estaba ya viejo, dicen unos. Era un peligro, comentan otros. Sólo ocupaba lugar, exclaman algunos. Todos tenemos razón para eliminarlo y echarlo abajo. Todos tenemos razón para arrancar lo que creemos ya inútil o muerto. Sigue leyendo Brotes en el viejo tronco

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La felicidad en la debilidad

ancianaQueridos ancianos:

No siempre para ser feliz es preciso estar en la plenitud de la vida. Cuando éramos niños no estábamos en la plenitud y éramos felices. ¿Quién no recuerda la felicidad de su niñez? No siempre es necesario tener el estómago lleno del todo, para decir que ya no se tiene hambre. Pues, al igual que fuimos felices con las limitaciones de niños, tenemos que aprender ahora a ser felices con las limitaciones de mayores. Sigue leyendo La felicidad en la debilidad

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Las bienaventuranzas

Bienaventuranzas 2LAS BIENAVENTURANZAS, UN CAMBIO DIFÍCIL

Jesús comienza su Evangelio no queriendo complicarnos la vida, sino en cómo hacerla feliz. Al fin y al cabo, el Evangelio no es para amargarnos ni hacernos sufrir sino para hacernos felices.
Mucho tendremos que cambiar para encontrar la felicidad en las bienaventuranzas de Jesús porque mucho hay que cambiar para decir que somos felices careciendo de muchas cosas que todo el mundo ansía. Sigue leyendo Las bienaventuranzas

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Materiales Litúrgicos y Catequéticos