Bailar bajo la lluvia

Bailar bajo la lluviaEra una mañana agitada, eran las 8:30, cuando un señor mayor de unos 80 años, llegó al hospital para que le sacaran los puntos de su pulgar. El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00 am.
Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora antes de que alguien pudiera atenderlo. Lo ví mirando su reloj y decidí, que ya que no estaba ocupado con otro paciente, podría examinar su herida. Durante el examen, comprobé que estaba curado, entonces le pedí a uno de los doctores, algunos elementos para quitarle las suturas y curar su herida. Sigue leyendo Bailar bajo la lluvia

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Derrama flores

Flores 4Hace más de cuarenta y cinco años que guardo, en mi en uno de mis libros un “tesoro”, la postal que una preciosa joven me envió, después de un campamento de verano. Jamás la volví a ver, pero su presencia aún me acompaña en algunos momentos.

En aquellos tiempos había jóvenes y adolescentes muy majos, igual que ahora, los tiempos no han cambiado tanto. Pero aún se escribían cartas y postales a mano. Sigue leyendo Derrama flores

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Me dio pena verlo llorar…

anciana llorandoQueridos ancianos:

Sí, no solo los niños lloran, también me ha tocado ver llorar a los ancianos… y los he visto llorar por fuera como también por dentro, las lágrimas de dolor que corrían por los ojos del corazón era más dolorosas.

Uno se siente conmovido por las lágrimas de los niños, pero tampoco somos menos insensibles ante las lágrimas de las mejillas resecas del anciano porque, al fin y al cabo, los ancianos lloran con el mismo sentimiento de abandono y de pena y de miedo que los niños. Sigue leyendo Me dio pena verlo llorar…

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¿Cuántas cosas nos estaremos perdiendo?

violínCierto día, un músico callejero se situó en la entrada del metro “L’Enfant Plaza” de Washington, DC. Era una mañana muy fría del mes de enero. El violinista estuvo tocando durante 45 minutos. Empezó con Bach, luego el “Ave Maria” de Schubert, siguió con Manuel Ponce y Massenet y, finalmente, Bach de nuevo. Sigue leyendo ¿Cuántas cosas nos estaremos perdiendo?

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