Con la Palabra de Dios

DOMINGO OCTAVO DEL TIEMPO ORDINARIO

“Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?
¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
(Mt.6,24-34)

Disfruta de la vida

“No andéis agobiados…”

Pocos nos damos cuenta del daño que nos están haciendo ciertos valores que se nos está imponiendo desde la sociedad actual…
El primero es, tal vez, el rendimiento. Durante muchos años, los seres humanos tuvieron el sentido común suficiente como para no trabajar más que lo preciso… y poder llevar una vida alegre y satisfactoria. El capitalismo moderno, por el contrario, ha elevado el trabajo a «sentido de la vida».
Sin duda, ese afán de rendimiento ha contribuido al progreso material de la humanidad, pero cada vez hay más personas dañadas por el exceso de trabajo y activismo. Ahora se crea más riqueza, pero, ¿vive la gente más feliz? Por otra parte, se va olvidando el disfrute de actividades que no resultan productivas.
¿Qué sentido puede tener la contemplación estética?, ¿para qué puede servir el cultivo de la amistad o la poesía?, ¿qué utilidad puede tener la oración?

Descansaba tranquilo un indígena en su chavola y pasó por allí un industrial que quedó desconcertado con la flojera del indígena.
-¿Usted nunca trabaja?
– Sí trabajo, soy pescador
-¿Y por qué entonces no está pescando?
– Porque he pescado lo que hoy necesitaba.
– ¿Y por qué no pesca más de lo que necesita?
– ¿Para qué lo quiero?
– Podría venderlo, ganar mucho dinero, se compraría un motor fuera de borda…
– ¿Y qué haría yo con eso?
– Ganaría mucho más, podría comprar nuevas lanchas, montar una industria…
– ¿Y después?
– Sería rico ,se haría una persona importante…
– ¿Y después?
– Bueno, después podría retirarse tranquilo a descansar:
– ¿Y no se ha fijado que eso es lo que yo ya estoy haciendo?

La cultura moderna, abocada meramente a producir, amontonar y consumir, está descuidando la capacidad del disfrute, de la paz interior, del sosiego tranquilo. Nos estamos volviendo incapaces de admirar un atardecer, una noche estrellada, una sonrisa de niño, un gesto solidario… A todo se le pone un precio, y cualquier valor no medible o cuantificable, todo aquello que no se puede comprar o vender en el mercado, se considera inútil. Las cosas se enseñorean de las personas y en vez de liberarnos, la nueva tecnología con frecuencia nos esclaviza. Todos anhelamos y corremos detrás de los nuevos inventos, entramos en el agite del gran supermercado en que se ha convertido el mundo. Superinformados de todo lo que pasa en cualquier país, nunca habíamos vivido más ignorantes, más insolidarios, más encerrados en nosotros mismos, porque todo se vanaliza, se convierte en mero espectáculo, en show. Nos comunicamos continuamente con la esposa a través móvil, le decimos que ya estamos en el aeropuerto, que ya hemos salido de la oficina…, pero luego somos incapaces de mantener con ella una conversación profunda, no tenemos tiempo para escucharla de verdad.
Enseñemos a producir y a trabajar, pero no perdamos nunca la capacidad de gozo, la profunda alegría de la sencillez, el disfrutar «los ahoras» de que está hecha la vida.

El segundo demonio que nos atenaza es la obsesión por acumular dinero. Todos sabemos que el dinero comenzó siendo un medio inteligente para medir el valor de las cosas y facilitar los intercambios. Hoy, sin embargo, se ha convertido en un “dios” y el «hacer dinero» la meta para muchos en su vida…

Muy emparentado con este último demonio está el de la competencia. Lo decisivo para bastantes es competir y luchar para superar a los demás rivales y ser siempre los primeros… Y así incluso enseñamos a los niños desde pequeños…
Y vamos por la vida no como hermanos, sino dándonos codazos para ver quien llega el primero…
Hace algunos años, en los paraolímpicos de Seatle, nueve concursantes, todos con alguna discapacidad física o mental, se reunieron en la línea de salida para correr los 100 metros lisos.
Al sonido del disparo, todos salieron, no exactamente como bólidos, pero con gran entusiasmo de participar en la carrera, llegar a la meta y ganar.
Todos, es decir, menos uno, que tropezó en el asfalto, dio dos vueltas y empezó a llorar.
Los otros ocho oyeron al niño llorar, disminuyeron la velocidad y volvieron hacia atrás.
Todos dieron la vuelta y regresaron… todos.
Una niña con síndrome de Down se agachó, le dio un beso en la herida, y le dijo: -Eso te lo va a curar.
Entonces, los nueve se agarraron de las manos y juntos caminaron hasta la meta.
Todos en el estadio se pusieron de pie, los ¡vivas! y aplausos duraron varios minutos.
La gente que estuvo presente aún cuenta la historia. ¿Por qué?
Porque dentro de nosotros sabemos una cosa:
Lo importante en esta vida va más allá de ganar nosotros mismos.
Lo importante en esta vida es ayudar a ganar a otros, aun cuando esto signifique tener que disminuir la velocidad o cambiar el rumbo.
Y llamamos a estas personas ¿discapacitadas? …

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30 pensamientos sobre “Con la Palabra de Dios”

  1. Querido hermano: aprovecho tu renovado entorno web para darte las GRACIAS porque durante años me has alimentado a mí,(y por ende a mi comunidad parroquial), con tus recursos litúrgicos y homiléticos. Soy sacerdote franciscano, y doy gracias a Dios por este servicio a la Palabra que, decididamente, siempre has compartido conmigo y con, supongo, muchísimos más. Gracias, una vez más.

    1. Amigo y hermano Juan, una vez más: ¡Muchas gracias! por estas reflexiones que nacen de la experiencia de Dios que teje tu vida. Gracias por compartirnos el susurro de Dios que nace en el “hondón” y por darte cada día con tus ricos talentos. Nos haces mucho bien. Un día más, somos muchos los que Damos gracias a Dios por el Don, regalo y vocación de tu vida al servicio de la Iglesia. ¡Gracias de corazón!

    2. Me he metido accidentalmente en esta página y he querido ver el paso de DIOS por mi vida. Tengo sed de todo lo que me ayude a enamorarme de ÉL.
      Gracias, tu página está contribuyendo a ello.
      Tengo 78 ños. El Señor nos ha regalado un verano muy Suyo, según el decir de S. Teresa . Hemos tenido que suspender toda la programación de verano, incluso con los billetes comprados… dos operaciones a mi marido ( Que está muy bien, pero recuperándose ).
      Pido mucho por ti para que seas fiel a la IGLESIA y nunca dejes la ORACIÓN PERSONAL… para que tu trabajo, fruto de la unión con DIOS, produzca el fruto que está produciendo en mí.
      Méteme en tus misas, yo lo haré en las mías (aunque no te conozca…)
      TRINI.

  2. P. Jáuregui,
    Soy sacerdote brasileño de la Orden de los Clerigos Regulares (teatinos), y te agradezco mucho por tus aportes litúrgicos y homiléticos. Me ayudan mucho en mi ministerio sacerdotal.
    Saludos desde Brasil.

  3. Hola Padre, te escribo desde Costa RICA
    Primero te felicito por tus articulos y comentarios liturgicos
    solo quiero hacerte una sugerencia, ¿no pueden tus comentarios a la palabra de Dios de cada día ser archivados para verlos a cualquier hora aquí en america? Ya que en la tarde aquí ya aparecen el de el dia siguiente-
    gracias y bendiciones

  4. «Es peligroso leer el Evangelio. Yo estaba muy tranquilo. Pero un día leí el Evangelio de hoy y me inquietó.»
    Estoy de acuerdo contigo, P. Jáuregui. Si cuando lees, no apenas los evangelios, sino toda la Biblia, no te parece provocadora, es que no la estás leyendo bien…
    Gracias, P. Jáuregui, por tus reflexiones tan acertadas.

  5. Me uno a los comentarios que hacen los demas. Te felicito padre. A todos nos ayudas kucho convtus comentarios. Dios te bendiga.
    Enviado

  6. Gracias padre soy una gran seguidora suya, sus reflexiones me han ayudado mucho ya q las comparto en el blog de la Comunidad San Francisco Javier y en su pagina de facebook, estamos en Hong Kong, Dios bendiga su trabajo apostolico.

  7. Enormemente agradecida por poder contar con su ayuda a través de las reflexiones y materiales que nos aporta. Soy catequista de confirmación y reconozco que necesito de escritos como los suyos para poder tener más recursos y transmitírselos a mis chicos.
    Continuaré ojeando su página,

    saludos

  8. Amigo Juan: Quiero agradecerte hoy tu reflexión en el blog sobre la curación de la suegra de Pedro. Ese proceso en el que Jesús se acerca, toma su mano, cura y pone a la mujer en disposición de servirles es una manera de marcarnos la misión a los cristianos. Así queda muy claro que cristiano es el que da la mano, no el que cree que las tiene sólo para acumular. Manera preciosa de decirle al hermano tú eres importante para mí

  9. Jesús, se detiene y le mira… La mirada de Jesús es la única que levanta y hace que cada Ser recobre la dignidad.
    Hoy tenemos una en nuestro cotidiano vivir una misión. Jesús sigue deteniéndose y nos mira. A nosotros nos toca dejarnos mirar y coger nuestra camilla. Todos estamos invitados a seguir caminando para vivir el nuevo Paso de Jesús que trae gozo, esperanza y alegría a nuestras vidas. Que nos proporciona las herramientas necesarias para lo que cada día nos depara la vida, salen de su Palabra y nos lanzan a la Vida, a la celebración en comunidad y en la comunidad doméstica, sin esperar los frutos… Gracias Juan, adelante en tu misión.

  10. Estimado Juan, muchas gracias por este excelente servicio que nos haces a tanta gente que buscamos y gustamos alimentarnos de la Palabra de Dios. Un abrazo desde Perú

  11. Hola , hoy descubro por primera vez esta página . y me ha encantado, me hará un gran servicio para mi vida espiritual y para mi servicio en la parroquia como catequista. gracisa

  12. Me dices que mi comentario está pendiente de moderación. Como entiendo muy poco de ordenador… vi que no había : ” Enviar” ,sino “publicar comentario” . Pues pinché ahí. Mi real deseo era que no saliera,sino dar las gracias,porque me ha gustado y me ha hecho mucho bien.
    Haz con él lo que quieras.
    Muy, muy agradecida. Trini.

  13. ¡Qué agradable es encontrar siempre palabras llenas de vida y luz! Gracias por compartirnos tu experiencia de Dios. Te saludo desde un lugar llamado Michoacán, en México.

  14. Hola Juan Jauregui
    Desde Costa de Marfil, donde llevo 37 annos de misionero, sigo traduciendo tus reflexiones al francés y me sirven para ayudar a la gente a vivir la Palabra cada dia. Gracias por tu trabajo.
    Tienes un estilo sencillo y profundo a la vez que sale de los comentarios comunes…

  15. HOla juan jauregui, hace ya unos meses descubrí tu página web por casualidad. Te escribo para que sepas que son fantásticas todas tus reflexiones y también muy bueno todo el material litúrgico para las celebraciones . Las utilizó mucho en el trabajo que llevo a cabo en mi parroquia, que por cierto es parroquia nuestra señora de la encarnacion de Olvera provincia de cadiz. Vivo junto con mi familia y el sacerdote del pueblo en un pequeño santuario que esta en las afueras, la virgen a la que tanto queremos es la virgen de los remedios que por cierto estamos en año jubilar. Bien pues todos los días le pido que te guarde y proteja cuando hago mi oración personal. Las personas como tu nos ayuda os a que la relacion con dios fluyan mejor día a día. Enormemente agradecida me despido de ti ,si algún día bajas por estas tierras aqui tienes tu casa, de nuevo gracias y saludos encantada de haberte conocido

  16. P. Juan, saludo fraterno. A diario busco su comentario del Evangelio del día y lo comparto con varios contactos. Muchas gracias. Cuente con mi oración. Hna. Marianela Ramírez, d.d.J.

  17. P. JUAN QUE ENTREGA TAN PLENA A LA IGLESIA CON TUS APORTES A LA REFLEXIÓN CRISTIANA; HABER ENCONTRADO TU PAGINA ME HA AYUDADO MUCHO A PREPARAR REFLEXIONES Y HOMILIAS Y COMPARTO CON MUCHA GENTE TUS REFLEXIONES, LES GUSTAN MUCHO; DIOS TE BENDIGA SIEMPRE.

  18. P. P Juan Jáuregui Castelo. Agradezco al Señor haber encontrado su página. Le sigo ya hace tres años aproximadamente y reenvío su reflexión del Evangelio diariamente a más de 70 contactos por WhatsApp, entre ellos 6 sacerdotes, muchos a su vez la reenvían. Cada día su lectura es un abono al espíritu y produce sus frutos. El Señor le siga bendiciendo abundantemente. Todo nuestro afecto desde Puerto Ayacucho, estado Amazonas, Venezuela

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