Dar cosas vivas

abrazoPalabras para caminar

1.- Cuando des algo, dalo vivo. Las cosas no tienen vida.
Pero tú les puedes poner vida.
Por ejemplo, tus palabras necesitan que les pongas vida.
Que sean palabras que lleven vida a quien las escucha.
Porque hay palabras que llevan demasiada muerte.
Por ejemplo, la murmuración.

2.- Que tu apretón de manos, cuando saludes a alguien, tenga vida.
Se puede dar la mano como quien cumple un requisito, para salir del paso, para quedar bien.
Cuando des tu mano, deja en la mano que recibe la tuya, el calor de tu amistad y de tu aprecio.

3.- Que tu abrazo tenga vida.
Que quien se sienta entre tus brazos, se sienta acogido por tu corazón y que en tu abrazo le regalas el perdón y le aceptas como es, incluso con sus defectos.

4.- Que cuando regales un pedazo de pan, le pongas vida.
El pan regalado, pero sin vida, es un mendrugo que se tira a alguien para quitarlo de encima.
Que tu pedazo de pan no sólo llene el estómago del otro sino que le haga sentirse bien contigo.

5.- Que tu trabajo tenga vida. No trabajes sólo por ganar más.
Trabaja también para expresarte a ti mismo y dar algo de ti a los demás.
Porque otros se sentirán servidos con lo que tú haces por ellos.
Pon vida en tu oficina y en la ventanilla en la que trabajas.

6.- Que tu limosna tenga vida. Que no sientas pena de lo que das, ni rabia con quien te está pidiendo.
Sonríele y demuéstrale que es él quien te está haciendo un favor porque te permite expresar el amor de tu corazón.

7.- Que tu servicio a los demás tenga vida.
No hagas las cosas por obligación ni por cumplir.
Lo que haces tendría demasiado frío. Ponle calor.
Que tu servicio no aparezca como servicio que te deban agradecer sino que eres tú el agradecido.

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