Esposos en Navidad

esposos-en-navidad+ Del Evangelio según san Mateo

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:
La madre de Jesús estaba desposada con José, y antes de vivir juntos resultó que ella esperaba un hijo, por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era bueno y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero apenas había tomado esta resolución se le apareció en sueños un ángel del Señor, que le dijo: – José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.
Cuando José se despertó hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.

Tenemos la idea de que la Navidad es para los niños y la Navidad es para todos, chicos y grandes. Pero creo que tiene una significación especial para los esposos. El Evangelio de este domingo nos presenta una pareja en problemas. Problemas que humanamente parecieran no tener solución ni respuesta. La respuesta viene de más allá, viene de escuchar los dos la Palabra de Dios y de creer ambos en dicha Palabra.
Pensar en un matrimonio sin problemas es un idealismo. Todo matrimonio vive con sus propios problemas, si queremos ser realistas. Los problemas no significan el final de un camino, sino la renovación en el camino.
No todos los problemas se solucionan con un sicólogo o con un asesor. A veces se necesita que los dos se pongan a escuchar a Dios en sus vidas. De ahí la importancia de que la pareja lea y escuche unida la Palabra de Dios. Lo que humanamente no entienden el Señor les hará entender. Lo que humanamente pareciera un imposible, desde la Palabra de Dios puede ser una oportunidad.
Sé que faltan pocos días ya para la Navidad, pero Navidad tiene que ser cada día del año, porque cada día Dios se hace palabra en nuestras vidas. En estas Navidades, ¿sería posible el compromiso de los dos de leer cada día juntos un trozo de la Palabra de Dios y comentarla juntos aplicándola a vuestras vidas? No hay soluciones para quienes no las buscan. Todo es posible para quien lo intenta.
Un matrimonio unido y feliz es una riqueza en la familia y en la Iglesia. Un matrimonio feliz es lo que ambos queréis. La felicidad no viene sola hay que buscarla. La felicidad de la pareja depende de los dos y no de uno solo. Mejor si los dos os unís en la Palabra y creéis en la Palabra.

email
It's only fair to share...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Print this pageShare on LinkedInEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *