La felicidad en la debilidad

ancianaQueridos ancianos:

No siempre para ser feliz es preciso estar en la plenitud de la vida. Cuando éramos niños no estábamos en la plenitud y éramos felices. ¿Quién no recuerda la felicidad de su niñez? No siempre es necesario tener el estómago lleno del todo, para decir que ya no se tiene hambre. Pues, al igual que fuimos felices con las limitaciones de niños, tenemos que aprender ahora a ser felices con las limitaciones de mayores.

Es preciso cambiar nuestra mentalidad. Siempre solemos mirar a la ancianidad como la etapa de las limitaciones y de las privaciones. Eso es cierto en alguna medida, pero hablar de limitaciones no puede significar hablar de menos alegría, de menos felicidad. Porque la alegría y la felicidad están por encima de las limitaciones.

Se puede ser feliz con pocas cosas. Se puede ser infeliz con muchas. Se puede tener mucha alegría careciendo de muchas cosas. Se puede ser infeliz no careciendo de nada. Porque la alegría y la felicidad son una experiencia del corazón y no nacen propiamente del tener mucho o poco.

La verdadera felicidad está en relación a saber aceptar nuestras limitaciones y sentirnos contentos con lo que tenemos o con lo que somos. El niño, aún soñando ser mayor, vive y goza con lo que es. Hasta se diría que esa es una felicidad mucha más clara, limpia y nítida, es una felicidad mucho más cristalina… y carece de muchas cosas.

¿Por qué en el otro extremo de la cadena las cosas han de ser diferentes? Los ancianos ya se ven limitados en muchas cosas. Es cierto. El problema está hasta dónde los ancianos establecen un desacuerdo entre lo que son y lo que dejan de ser, entre lo que tienen y no tienen; o hasta donde han aprendido a adaptarse y hacerse a su realidad.

Los ancianos debieran todos recibir pequeñas explicaciones de acomodación, adaptación y engranaje a sus realidades físicas, económicas y sociales concretas. Establecer armonía con ellos mismos y sus circunstancias, ya que de esa armonía dependerá en gran manera la felicidad que sientan con ellos mismos y con su medio.

Vuestro hermano

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