La grabadora no tiene rodillas

Padre e hijo 2Querida Familia:

Recuerdo haber escuchado esta anécdota en una conferencia a padres de familia.
Una niña sentía un especial placer porque papá le contase una historieta de los bosques. Para escucharla se sentaba en las rodillas del papá. Y así día tras día. La niña feliz escuchando la misma historia.
Hasta que un día, el papá un tanto aburrido y cansado de repetir la misma historia, se la grabó en un casete. Pero la niña regresaba pidiéndole que se la volviera a contar.
Pero, hija, ya la tienes en la grabadora.
Sí, papi, pero la grabadora no tiene rodillas para sentirme cerca de ti.

Los niños suelen ser muy aficionados a escuchar cuentos. Pero uno tiene serias dudas. De si su interés será el cuento o, a cuenta del cuento, lo que buscan es el calor de nuestra compañía. Los niños tienen su propia filosofía. Y con frecuencia, una filosofía mucho más sutil que la nuestra.

La niña del cuento, no sentía tanto el interés por el cuento, cuanto por las rodillas de su papi.
Para escuchar el cuento era suficiente la grabadora.
Pero la grabadora no tiene rodillas.
La grabadora no tiene calor humano.
La grabadora no tiene la cercanía de lo humano.

Los niños necesitan cosas.
Pero las cosas pronto los cansan.
El niño necesita calor.
El niño necesita calor humano.
El niño necesita la presencia de alguien.
El niño necesita ser acogido.

Hace unos años leí algo en relación a “los niños y el contacto con la piel”.
Los niños necesitan el contacto con la piel.
Necesitan el calor de la piel.
Y cuando carecen de ese contacto, como que su emotividad sufre de ciertos desequilibrios.

Por eso mismo, la misión de padre y madre, son misiones que no se pueden delegar.
Son misiones de “relaciones” no de “funciones”.
Las funciones puede ser delegadas todas ellas. Lo que nunca podremos delegar es la “relación personal”.

El niño te pide cosas. Pero, a través de las cosas que te pide, te está pidiendo a ti mismo.
El niño se entretiene con los juguetes.
Pero el niño necesita de tus brazos. De tus rodillas.
El niño quiere andar en bicicleta.
Pero luego reclama lo lleves en tus brazos.
El niño necesita amor. Y las cosas no aman.

Los niños no se fabrican, como las cosas, las muñecas.
Los niños son fruto del amor.
Nacen del amor. Viven del amor. Están llamados a amar.

Los niños necesitan de tus brazos.
Necesitan de tus rodillas.
Tus brazos le dan seguridad.
Y tus rodillas le dan tranquilidad.

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