¿Qué es eso del Adviento?

Adviento 3. El Adviento es una invitación a conectar con lo mejor que hay en ti, en tu corazón. Conectar con esos sueños de ser mejor persona, más madura, más honrada, más tú. Yo creo que tú tienes un espacio en el corazón donde hay «sueños» de ser mejor persona, más feliz. . . Esos sueños son un camino por el que es posible que Dios llegue hasta ti.
Llevamos una vida de vértigo, y lo mejor nuestro queda un poco aplastado por el cada día… Vivimos desconectados de nuestras raíces, de nuestros sueños más profundos, de lo que de verdad ansiamos… Hablas con la gente, y muchos llegan a decirte con sinceridad: «Necesitamos el dinero, pero el dinero no nos da felicidad; nos permite algunas cosas; pero el dinero no llena el corazón”.
-¿Qué es Adviento? Conectar con tus mejores aspiraciones, ésas que te llevan a decir: «¡Ya está bien de vacío interior! ¡¡Ya está bien de sequía!!”.Tenemos un corazón que necesita agua fresca de sentimientos, de verdad, de ganas de ser de otra manera más humana y menos máquina.
Y aquí, los que nos llamamos creyentes en el Dios de Jesús, conectamos con las esperanzas de hombres y mujeres que sintieron lo mismo que sentimos y esperaron a Alguien (Jesús, el Mesías) que les dijera palabras que les sacaran de su aburrimiento.
Es curioso: lo que ansiamos, lo que esperamos, lo que echamos de menos porque vivimos un vacío tremendo… no se nos ocurre a nosotros. La solución nos viene de palabras que nosotros no pronunciamos y que pronuncia para nosotros el Mesías, el enviado de Dios: Jesús.
. Pronuncia una palabra silenciosa naciendo donde nació (¡Tela lo de los belenes bonitos que hacemos…! El primero, de bonito no tenía nada: sólo era una realidad dura y cruda, como la vida misma cuando se pone tonta y nos pega disgusto tras disgusto).
. Pronuncia una palabra destacando la importancia del corazón sobre el ritualismo de salvarnos haciendo cosas. Nos salva el corazón, no las cosas por las cosas (a los que cumplían la Ley a la perfección, pero sin corazón, les dio unos palos de mucho cuidado, o si no, lee el Evangelio.. .).
. Pronuncia una palabra nueva removiendo el corazón y sacándolo del egoísmo. «Ser samaritano” significa ver la necesidad del otro y echar una mano… Y esto complica la vida que es un gusto, pero alegra el corazón que no te puedes imaginar… (Si tienes experiencia de todo esto, me entenderás…)
. Pronuncia una palabra para decirnos que nuestro vacío y falta de felicidad vienen muchas veces por querer servir a dos, tres, cuatro o cinco señores… Y Señor sólo hay uno: Dios.
. Pronuncia una palabra de comprensión, libertad e invitación. El Dios nacido en Belén apela a la libertad. Viene invitando, no forzando. Si te sientes forzado o forzada a creer por «presiones de fuera'” ahí no hay verdad… A Dios se llega sin fuerza, sin presiones, sin nada… Sólo por uno mismo…Así llegaron a Jesús los Magos, sin ser forzados por nadie… Les llevaba el corazón, les empujaban las ganas que sentían dentro, la estrella que brillaba como invitación dentro de ellos… Todo lo de Dios es pura invitación. Dios es para libres, no para esclavos. A los esclavos se les imponen las cosas. A los libres no. Aceptan ellos lo que sea desde su libertad.
Esto me ha salido del corazón y hoy no te sé decir por escrito otra cosa para explicarte el Adviento. Hay «instrumentos» que ayudan a todo esto, el principal, la Biblia, las lecturas de la Eucaristía de cada día o de los domingos de Adviento… Y hablar con gente, que ayuda mucho…

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