Te estuve esperando

Lugar de oraciónDios nos sorprende con su presencia

Cuando te levantabas esta mañana te observaba y esperaba que me hablaras, aunque fueran unas pocas palabras preguntando mi opinión o, no sé…, dándome las gracias por algo bueno que te pasara ayer. Pero noté que estabas muy ocupada buscando la ropa adecuada que ponerte para salir a hacer tus cosas. Seguí esperando mientras corrías por la casa arreglándote y. . ., pensé que tendrías unos pocos segundos para que pararas y me saludaras con un «buenos días». Pero claro, tenías demasiada prisa.

Te observé mientras ibas camino de tus obligaciones. Me pareció que estabas preocupad@ por algo y, por eso, encendí el cielo y lo llené de colores. Sólo para ti. Sí que estabas preocupad@, porque ni siquiera te diste cuenta de eso. Esperé, pacientemente, toda la mañana y toda la tarde. Pero con la cantidad de cosas que tienes que hacer durante todo el día…, supuse que no tendrías tiempo para decirme nada. Y así fue.

De regreso a casa, me di cuenta de tu cansancio. Por eso decidí refrescarte con un poco de agua del cielo, pero ya vi que no te gustó. Lo siento, deseaba tanto que me hablaras… Aún quedaba mucho tiempo. Pero… nada, cuando cenabas, nuevamente te olvidaste de decirme algo. Luego, pusiste la televisión y espere atento, mientras veías todo lo que pasaba en el mundo y, después, te divertías con algo que echaban. Me gusta tanto verte reír. .. Cuando pasó un rato te noté cansad@ y entendí tu silencio, así que quité la claridad del cielo y la cambié por numerosos luceros. En verdad fue hermoso, pero no estuviste interesad@ en verlo.

A la hora de dormir comprobé que estabas agotad@. Te metiste en la cama y, casi de inmediato, te dormiste. Decoré con música tu descanso. Procuré acompañarte durante tu sueño. Pero da igual, porque creo que no te das cuenta de que siempre estoy ahí para ti. Ya no sé que inventar. De todas formas, tengo más paciencia de la que te imaginas. Y quisiera que tú también la tuvieras con los demás. Quisiera que me dejaras enseñarte. Te quiero tanto… Imagínate, el paisaje que hago es sólo para ti.

Bueno, ya te estas levantando otra vez. Espero que hoy me dediques un poco de tu tiempo. ¡Que tengas un buen día! Tu amigo, Dios.

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4 pensamientos sobre “Te estuve esperando”

  1. ” ¡ SEÑOR de habla dulce, sin peros al dar !
    tan franca es tu mano , que no hay otra igual:
    de ser el don agua , serías la MAR “.
    Feliz verano.

  2. Padre Juan, si todos nosotros nos preocupáramos de consultar a Dios todos los proyectos de vida que nos proponemos y solicitáramos la ayuda y orientación del Espíritu Santo, no tendríamos tantos fracasos y angustias, por eso, pido a nuestro Señor Jesucristo su ayuda para la renovación de nuestra fe y la conversión de nuestro corazón.

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